El pequeño bochinche que cierra sus puertas ha sido un clásico de la sociedad majorera durante 35 años

El pequeño bochinche que cierra sus puertas ha sido un clásico de la sociedad majorera durante 35 años

El Chiringuito Los Amigos de Lorenzo Pérez, en la misma playa de Piedras Caídas, cerca de Morro Jable, se ha convertido en sus 35 años de historia en un clásico de la sociedad majorera y de los turistas que nos visitan. Sus paredes atesoran infinidad de historias. Desde encuentros de políticos en busca de intimidad para formalizar pactos, hasta parrandas, tertulias y, sobre todo, mucho cariño de un personal que se volcaba con todo aquel que se acercaba a disfrutar de las excelencias del pescado fresco y productos de la tierra.


El concurso público para la explotación de los servicios de playa impide que Lorenzo Pérez continúe con las puertas abiertas. "El Ayuntamiento nos engañó. Nos dijo que podíamos mantener nuestros negocios y que nos ubicarían más alejados del litoral, pero no han cumplido y ahora me mandan una carta que tengo que desmontar el chiringuito", denunció ayer el propietario. Además, añadió que " no podemos pagar 12 o 13.000 euros al mes al Ayuntamiento por seguir abiertos. Esta cifra es totalmente inasumible".


Pérez recuerda los buenos momentos que ha disfrutado en su pequeño establecimiento: "Era la casa de todos. Aquí recibíamos con el mismo cariño desde los políticos hasta los que limpiaban la playa. También han pasado muchos famosos. Durante estos años he hecho muchos favores al Ayuntamiento, dando trabajo a los luchadores, poniendo dinero para el equipo de lucha y otras actividades municipales y ahora me pagan con esto, pues dejan en la calle a varias familias que se quedan sin trabajo".


Uno de los eventos que incrementó la bondad y el compañerismo de Lorenzo fueron los tradicionales pucheros que cada año organizaba con motivo de las fiestas en honor a la Virgen del Carmen, patrona de Morro Jable. Allí, se daban cita una amplia representación de la clase política, empresarial y social de la Isla. El puchero de Lorenzo era una cita obligada.


Fuentes del Ayuntamiento de Pájara consultados ayer por este periódico, señalaron que el citado chiringuito "no entró en el concurso público de los servicios de playa". Además, apuntaron que "cuenta con un expediente de Costas al encontrarse dentro del deslinde marítimo terrestre y hemos recibido en el Ayuntamiento un requerimiento para que su propietario proceda al desmonte". También, anunciaron un nuevo concurso de playa en una segunda franja del litoral.


Lorenzo, un hombre curtido en el mundo de la lucha canaria y en la universidad de la vida, ya recoge sus pertenencias, pero queda la memoria del chiringuito.

La provincia

Antonio Cabrera